miércoles, 20 de febrero de 2008

Espero una etapa más constructiva con el sucesor de Bush, afirma Calderón

Autor: Claudia Herrera Beltrán (Enviada)
Fuente: La Jornada
14 de Febrero de 2008

El presidente Felipe Calderón concluyó su primera gira por Estados Unidos convencido de que iniciará una nueva etapa “más constructiva, más positiva y de mayor corresponsabilidad” en la solución de problemas comunes con las autoridades que sustituirán al gobierno saliente de George W. Bush.

Como si ya hubiera terminado la administración de Bush, más tarde aclaró que eso no quiere decir que haya tenido una relación “mala o inadecuada” con el actual presidente, por el “contrario, yo reconozco su esfuerzo y su disposición para atender estos problemas comunes, pero pienso que la renovación del gobierno en Estados Unidos representa una oportunidad para mejorar nuestras relaciones”.

Cuando faltan nueve meses para elegir nuevo gobierno en este país, Calderón indicó que durante esta gira hubo “algunos contactos de varios equipos de candidatos”. Sin embargo, después la dirección de Comunicación Social de la Presidencia intentó enmendarle la plana al aclarar que dichos enlaces no se establecieron directamente con los aspirantes a la Casa Blanca.

Espera diálogo más objetivo y racional

En conferencia de prensa que ofreció en un hotel de esta ciudad, Calderón evaluó de manera positiva a los principales contendientes por la candidatura a la presidencia de Estados Unidos (Hillary Clinton y Barack Obama, del Partido Demócrata, así como John Mac Cain, del Republicano), dado que existen oportunidades para generar un diálogo más objetivo, más racional y menos emocional, que permita encontrar soluciones al tema migratorio.

Después de celebrar que los precandidatos con posturas más radicales y menos ponderadas sobre temas como el migratorio no llegaron a la etapa final de la elección en Estados Unidos, previó el inicio de un periodo más constructivo en el que México podrá obtener enormes beneficios de su vecindad y de la relación comercial, social y cultural.

La renovación del gobierno en Estados Unidos, insistió, representa una oportunidad singular para mejorar las relaciones bilaterales.

En su primer recorrido por este país participaron siete secretarios de Estado y tres gobernadores. Hubo pocos acuerdos y nulos avances con miras a lograr una reforma migratoria, sobre todo porque la atención en estos días está centrada en el proceso de relevo de Bush.

Sin embargo, en círculos diplomáticos cercanos al panista el balance fue positivo, se dijo, porque Calderón Hinojosa comenzó a “armar el rompecabezas” de la relación que se establecerá con el nuevo inquilino de la Casa Blanca a partir de 2009.

El propio mandatario federal señaló que esta gira, que duró cuatro días y medio, fue “un éxito y muy provechosa”, porque logró tener un encuentro directo con las comunidades más importantes de mexicanos en Estados Unidos.

Además, sirvió para que el gobierno mexicano planteara el tema migratorio desde una perspectiva económica, en el sentido de que México y Estados Unidos se enriquecen mutuamente promoviendo la integración, la inversión y la movilidad laboral. Insistió en que su meta es crear condiciones para que los connacionales nunca más tengan que emigrar por necesidad o por hambre, y que no se sigan dividiendo las familias y las comunidades mexicanas.

Calderón culminó su estancia en esta ciudad con dos reuniones. La primera, con el alcalde demócrata Antonio Villaraigosa, con quien se comprometió a impulsar la cooperación bilateral para promover el desarrollo de tecnologías de energía renovable.