domingo, 30 de septiembre de 2007

"Las escuelas de RI enseñan poco lo que importa México en el mundo" - L. E. Derbez

Tuve la oportunidad el pasado martes, 24 de Septiembre, de ser parte de un grupo de personas que asistió a una pequeña sesión con el excanciller Luis Ernesto Derbez en el Tec de Monterrey CCM, para escuchar acerca de su experiencia diplomática al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores durante parte del gobierno foxista (2003-2006). Antes que nada me gustaría hacer énfasis en la apertura al diálogo que Derbez mostró en el evento y lo bien que recibió críticas por parte de alumnos y academicos del ITESM. La sesión fue realmente una charla entre el ponente y los asistentes, y como tal, osciló entre las reflexiones del exfuncionario, bromas, y duras críticas por parte de algunos de nosotros, mismas que fueron respondidas de manera inmediata, haciendo de la charla un verdadero debate.

A mi parecer, lo más interesante de la sesión fue la experiencia de Derbez en promover la agenda comercial del gobierno de Vicente Fox. Este punto gira escencialmente alrededor a la Asociación de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y los esfuerzos del gobierno mexicano por sacar adelante las negociaciones de este proyecto. Asimismo, el tema se vincula con la relación bilateral entre México y Brasil y los distinos puntos de vista en cuanto al ALCA y a la reforma de las Naciones Unidas.

La diplomacia comercial del gobierno de Fox buscó de forma activa la integración económica del continente americano. La visión de Derbez, que sin duda fue la de Vicente Fox, es de que "sólo a través de la unidad latinoamericana, podemos competir en el mundo y en el mercado estadounidense". Este mismo postulado fue expuesto a los diversos países de la región durante la Cumbre de Mar del Plata en el 2005. No obstante, explica el excanciller, el principal impedimento para continuar las negociaciones fue la oposición (dentro y fuera de México) a un proyecto de integración que contemplara a los Estados Unidos. A este punto lo llamó el "impedimento ideológico" para continuar las rondas de negociación. Este mismo factor es el que ha provocado que actualmente existan 3 visiones distintas de cómo llevar a cabo la integración latinoamericana:

1. La primera de ellas es el ALCA, la cual México apoyó durante el gobierno foxista y se espera lo siga haciendo durante el gobierno de Calderón.
2. La segunda es una integración sudamericana que contempla un fortalecimiento del Mercosur lidereado por Brasil y su deseo de consolidarse como la potencia regional más importante (en un momento en el que Argentina dirige sus esfuerzos a su política interna).
3. La tercera es la visión Bolivariana impulsada por Venezuela y su presidente Hugo Chávez

Así las cosas, se encuentra estancado todo proceso de integración que contemple la totalidad del continente americano. Fue sumamente interesante escuchar la experiencia en torno a Brasil y las discrepancias con México. Estas se deben no solamente en cuanto al ALCA sino también en la forma en cómo debe llevarse a cabo la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU. México es partidario a que se designe un asiento permanente a un representante de la región y que como tal, lleve a este máximo foro los temas que interesan a todos los países que la conforman. México se opone a la busqueda de Brasil a un asiento permanente sobre el argumento de que este país busca consolidarse como la potencia regional en un mundo caracterizado por la multipolaridad. La lógica brasileña se relaciona con la visión que tienen de integración sudamericana, siendo ellos los máximos representantes del subcontinente. A la pregunta de cuál hubiera sido la posición de México frente a Brasil si este último hubiera aceptado la representación regional, Derbez contestó que el gobierno de Fox se hubiera opuesto a su candidatura hasta que se definieran los procedimientos de elección de un representante.

Otro de los puntos a resaltar en la conferencia fue la invitación a los estudiantes de relaciones internacionales para comprender la importancia de México a nivel internacional. Factores como el tamaño de su territorio, los recursos naturales, el tamaño de su población, la cultura y el tamaño de su economía, hacen que "el peso de México sea muy alto en el concierto de naciones". Se lamentó que en las escuelas de relaciones internacionales no se impulsara dicha visión como en cambio sí lo hacen en países como Brasil. Por último, antes de entrar en una dinámica de preguntas y respuestas con los presentes, afirmó la necesidad de modernización del país y de entrar de lleno al siglo XXI. "México es una nación con una pierna en el siglo XX y otra en el siglo XXI".

Por otro lado, considero que la PE de Fox fue un reflejo del desempeño de su gobierno en el ámbito interno: Comenzó con grandes expectativas e ideas pero se fue diluyendo a lo largo del sexenio hasta caer en la ineficacia respecto a los principales objetivos planteados (acuerdo migratorio, activismo político internacional). Fue interesante escuchar que para el gobierno del cambio, los principios de política exterior no fueron los que señala el artículo 89 de la Constitución sino que fueron democracia, derechos humanos, libre comercio (?). El menosprecio de Cuba bajo el argumento de que no existe ningún beneficio directo de la relación (económico o de proyección hacia el Caribe), la sobrevaloración del bono democrático, la mala lectura de EUA respecto a las posibilidades de un acuerdo migratorio, los desatinos de Fox en la relación con algunos países de América Latina cuando uno de los principales objetivos que se buscó fue impulsar la integración comercial de la región, o la idea de que las principales críticas vinieron de sectores tradicionales de la política exterior (casi como si fueran un grillete que frena esta "nueva" política exterior activa), muestran la poca articulación del régimen foxista, la visión a-histórica del panismo en general, la nula conciencia de los intereses de las demás naciones y la poca experiencia del nuevo gobierno hacia los asuntos internacionales. Sin embargo, de ninguna manera culpo a Derbez ya que como él señalo, es mentira que hubiera una política exterior de Castañeda o una política exterior de Derbez; lo que se siguío de principio a fin fue una política exterior de Vicente Fox.